Con este juego se pretende reconocer los rasgos físicos de los demás miembros del grupo a través del contacto corporal.
Objetivos:
Facilitar el conocimiento del alumnado.
Estimular los procesos de desinhibición en el inicio de las relaciones con los demás.
Tomar contacto corporal
Participantes:
Todo el grupo clase.
A partir de los 8 años.
Desarrollo:
Todo el grupo va desplazándose por la clase con los ojos cerrados. Cuando un niño/a encuentra a alguien, intenta adivinar quién es, por la ropa que lleva, sus facciones, etc... El primero que lo consigue dice su nombre a la persona que ha encontrado y se coloca detrás de ella. Si ninguno de los dos se reconoce, cada uno dice su nombre y se separan.
Cuando se llegan a formar filas de dos o más personas, las dos personas cabeza de fila, llevan a cabo el reconocimiento. Aquel que acierta el nombre coge a quien a descubierto, la separa de su fila y ambos pasan a ocupar el final de la suya (fila descubridora), quedando al final de la fila quien descubrió el nombre.
El animador/a se acercará a alguien y le dará el rol de espía. El espía también da vueltas haciendo que descubre. Cuando alguien se encuentra con él y averigua su nombre, no pasa nada; pero si no lo acierta, el espía dirá ESPIA, provocando que la fila se rompa y que quien no le descubrió se convierta en espía.