Se trata de moverse libremente al compás de una música abrazándose a un número progresivamente mayor de compañeros/as hasta llegar a un gran abrazo final.
Objetivos:
Favorecer el sentimiento de pertenencia al grupo.
Estimular los procesos de desinhibición en el inicio de las relaciones con los demás.
Participantes:
Todo el grupo clase.
A partir de los 6 años.
Desarrollo:
Suena una música, a la vez que los/as participantes danzan por la clase u otro espacio. Cuando la música se detiene, cada niño tiene que buscar a otro y abrazarlo. La música continúa, todos vuelven a bailar, cuando nuevamente vuelve a detenerse la música, se abrazarán de tres en tres. El abrazo se va haciendo cada vez más grande, hasta llegar a un abrazo final de todos los participantes