Consiste en transportar un objeto con los ojos cerrados a través de un itinerario.
Objetivos:
Desarrollar la confianza en sí mismos.
Estimular la orientación espacial
Participantes:
Todos el grupo
Desarrollo:
Los jugadores se sitúan en 2 filas frente a frente a 2 metros de distancia aproximadamente, representando los árboles de una avenida con tramos rectos y curvos. El primer niño que hace de jardinero tiene que situarse en un extremo del pasillo, con los ojos vendados y una regadera llena de agua para regar la planta que se encuentra en el otro extremo del pasillo. Este trayecto debe hacerse sin tocar los árboles. Cuando van a tropezar con alguno de ellos, éste debe decir "pi, pi, pi", para que el jardinero rectifique su trayecto.
Sucesivamente van saliendo nuevos jardineros hasta pasar todo el grupo.