Se trata de que un miembro de cada pareja dibuje lo que el otro le va comunicando verbalmente.
Objetivos:
Favorecer la comunicación y la escucha.
Analizar las limitaciones de una comunicación unidireccional.
Participantes:
Todo el grupo
Desarrollo:
El grupo se divide por parejas que se sitúan espalda contra espalda y sin tocarse. El animador entrega un dibujo a un miembro de cada pareja. Éste tratará de dictarlo al otro sin que el que dibuja pueda hablar ni hacer ningún sonido o pregunta. Mientras que dura el ejercicio ninguno puede volver la cabeza.
Una vez que todas las parejas han terminado (cuando quienes dictan lo consideran) y, sin mirar los dibujos, se vuelve a empezar cambiando las reglas. Esta vez quien dicta (sigue siendo el mismo de antes) se da la vuelta, quedando cara a cara y comienza a dictar de nuevo sin hacer gestos. Ahora su pareja puede hacerle cualquier tipo de preguntas, pero los dibujos no pueden verse.
Se puede repetir el ejercicio cambiando los roles dentro de las parejas y con un nuevo dibujo. Para la segunda vez sería bueno utilizar un dibujo más abstracto o figuras más irregulares.
Material:
Tarjetas con dibujos geométricos, más o menos complicados según la edad. Se pueden combinar rectángulos, triángulos, prismas, conos, espirales, trapezoides…